
La presidenta de la autoridad monetaria europea alerta de que la inflación será superior a la esperada. El Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos de interés en el 2,25%, a pesar de las últimas tensiones derivadas del conflicto de Irán y del encarecimiento del precio del petróleo, provocando otra subida del coste de los combustibles en toda la zona euro. La mayoría de analistas pronosticaban que la institución iba a tomar esta decisión después de que en junio ya autorizase la primera subida de tipos en tres años al elevarlos al 2,25% desde el 2%. «La incertidumbre sigue siendo elevada y el impacto inflacionista de la perturbación energética no se ha materializado aún plenamente. Por tanto, el BCE vigila de cerca la intensidad y la duración de la perturbación, así como sus efectos indirectos y de segunda vuelta», señala el comunicado. El organismo tomó esta decisión a pesar de que también reconoce las problemáticas perspectivas de precios de la energía, que siguen siendo son muy volátiles. Las últimas estimaciones elaboradas por Fráncfort en el mes de junio ya apuntaban a que la inflación de la zona euro se sitúe para finales de año en el entorno del 3%, cuando su objetivo se encuentra en el 2%. Los acontecimientos geopolíticos de los últimos días no han modificado la senda esperada por el BCE con los tipos.
FUENTE: ABC