
La resistencia de los compradores a los precios termina con el ciclo alcista del mercado. Todo lo que sube tiene que... encontrar su sitio y ha llegado el momento del mercado de la compraventa de viviendas. Después de más de 13 años de ciclo alcista, el ritmo de las operaciones para comprar una casa se ha desplomado un 7,3% en mayo, de hecho, su quinto mes de caídas, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero es un síntoma de algo más grande que ya no se veía en los últimos años: la resistencia de los compradores a los precios, que negocian las condiciones de las ventas y ya han triplicado en los últimos meses el tiempo medio para vender una vivienda, pasando de dos o tres semanas a entre seis y nueve. Viernes, 17 de julio de 2026 El fin de las ventas exprés es un fenómeno del que alerta la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI). El mercado de la compraventa tiene dos factores que considerar ahora y que han causado la baja en las operaciones, la falta de accesibilidad y la nueva cautela del comprador. En el primer caso, el nivel de ingresos del comprador medio resulta insuficiente para afrontar los elevados precios de mercado. La vivienda nueva y usada se han encarecido un 1,4% entre mayo y junio para situar la tasa interanual en 15,5%; lo que son niveles que muchos españoles ya no pueden pagar y quedan desplazados del mercado. En el segundo caso de la cautela entre los compradores, se debe a «la irrupción de una demanda escéptica, un perfil de comprador con capacidad financiera, que prefiere posponer la compra a la espera de un ajuste de mercado», apunta José María Alfaro, presidente de FAI. Eso sí, advierte que, en términos generales, la demanda sigue siendo superior a la oferta disponible en las principales ciudades españolas.
FUENTE: EL PAÍS