
La entrada se ha convertido en uno de los muros más infranqueables de la crisis de la vivienda que castiga a España. Miles de personas pueden asumir una cuota hipotecaria, pero no reunir los ahorros necesarios para acceder al crédito. El Gobierno y las administraciones autonómicas, en colaboración con la banca, han puesto en marcha líneas de avales, mientras que el sector privado empieza a diseñar fórmulas comerciales que buscan desatascar uno de los grandes cuellos de botella. El drama ya no se concentra solo en la cuota hipotecaria, sino en el patrimonio previo. El punto de partida pesa cada vez más: dos personas con el mismo sueldo tienen posibilidades radicalmente distintas en función de si reciben ayuda de sus padres, una herencia o un aval familiar. La brecha no es tanto generacional como patrimonial. El comparador hipotecario iAhorro calcula que el esfuerzo para pagar un alquiler supone el 36,85% del salario, frente al 22,65% de la cuota hipotecaria. Fotocasa señala que el 71% de los españoles asegura que compensa más pagar una hipoteca que hacer frente a un alquiler. Viernes, 24 de julio de 2026 Un hogar medio en España requiere ahorrar el 20% de su salario bruto durante 11 años para costear la entrada, cifra que asciende al 30% al incluir los gastos asociados. Este esfuerzo representa un ahorro mensual de 506,20 euros sobre un salario bruto de 2.531 euros mensuales, según un análisis de Pisos.com. Hay que tener en cuenta que los bancos suelen financiar hasta un 80% del valor de compra o tasación de una vivienda (el menor de ambos) y que el comprador debe aportar el 20% restante, y entre un 10% y un 12% adicional para pagar los gastos. El comparador HelpMyCash lo traslada a cifras: “Si se quiere comprar una casa de 250.000 euros, los ahorros deberán ser de entre 75.000 y 80.000 euros. Y si es de 400.000, habrá que tener entre 120.000 y 128.000 euros ahorrados”, señala Miquel Riera. Cantidades incompatibles con la realidad salarial y con los alquileres actuales, porque muchos de los que intentan comprar viven en una casa arrendada. La imposibilidad de reunir la entrada se ha convertido en una de las nuevas fronteras del acceso a la vivienda, más allá del déficit de oferta, el suelo, la fiscalidad, las licencias y la escalada de los precios. Por este motivo, el Gobierno mantiene activa, desde 2024 y al menos hasta diciembre de 2027, la línea de avales ICO para la primera vivienda habitual, que garantiza hasta el 20% del importe de la hipoteca, permitiendo financiar hasta el 100% del precio de compra. Está dirigida a jóvenes de hasta 35 años y familias con menores a cargo. La línea ha sido modificada y ampliada el pasado 24 de junio, ya que en mercados muy tensionados muchos compradores quedaban fuera por superar los topes de ingresos, pese a tener dificultades reales para reunir la entrada. De acuerdo con el ICO, desde la apertura de la línea hasta el 31 de diciembre de 2025 se han avalado 10.453 operaciones de financiación.
FUENTE: EL PAÍS